Si el perro de tu vecino ladra sin parar, Dog Whistler puede ser una buena opción para tranquilizarlo.
Dog Whistler emite silbidos en frecuencias que el oído humano no escucha pero sí el de los perros. El efecto que busca es calmar al animal y evitar que siga ladrando. Aunque no lo hemos podido probar en las oficinas, es gratuita y bien merece la prueba si has pasado más de una noche en vela.
En total, Dog Whistler incluye hasta cinco sonidos distintos, con varias frecuencias. La idea es probarlas una por una hasta que el animal en cuestión preste atención.
¿Problemas con perros ruidosos? Dale una oportunidad al silbato de Dog Whistler.